viernes, 5 de febrero de 2010

sábado, 16 de enero de 2010

jueves, 14 de enero de 2010

viernes, 13 de noviembre de 2009

martes, 10 de noviembre de 2009


Ana María. Emblema de la injusticia


Ana María Acevedo, la jovén de 20 años llegó al hospital iturraspe con un cáncer de maxilar, pero no recibió tratamiento y murió porque los médicos evitaron prescribir un aborto terapéutico. Asi, se convirtó en un caso testigo de violencia contra las mujeres, que se paga con la vida.

El director del hospital, Andres Ellena, habla de la prioridad a "una vida que podía llegar a buen término" en lugar de garantizar los tratamientos para una mujer con cáncer. Internada en el Iturraspe, Ana María pedía a los gritos que le sacaran al bebé. Los medicamentos, prescriptos en una dosis que no comprometiera al feto, no le calmaban el dolor. Sin embargo, el comité de bioética recomendó inducir el parto en la semana 24, cuando todavía le faltaban nueve, y prolongar ese dolor sin esperanzas.


"Ana es un claro ejemplo de discriminación por analfabetismo, por pobreza, por mujer"



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Nota inconclusa de Morelli:

No podré renunciar jamás al sentimiento de que ahí, pegado a mi cara, entrelazado en mis dedos, hay como una deslumbrante explosión hacia la luz, irrupción de mí hacia lo otro o de lo otro en mí, algo infinitamente cristalino que podría cuajar y resolverse en luz total sin tiempo ni espacio. Como una puerta de ópalo y diamante desde la cual se empieza a ser eso que verdaderamente se es y que no se quiere y no se sabe y no se puede ser.

J. Cortazar

jueves, 22 de octubre de 2009


LA PEQUEÑA MUERTE


No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.


E. Galeano.

miércoles, 21 de octubre de 2009

domingo, 27 de septiembre de 2009

jueves, 24 de septiembre de 2009

Los santos retratan a las hijas de Eva



San Pablo: La cabeza de la mujer es el varón.
San Agustín: Mi madre obedecía ciegamente al que le designaron por esposo. Y cuando iban mujeres a casa llevando en el rostro señales de la cólera marital, les decía: "Vosotras tenéis la culpa".
San Jerónimo: Todas las mujeres son malignas.
San Bernardo: Las mujeres silban como serpientes.
San Juan Crisóstomo: Cuando la primera mujer habló, provocó el pecado original.
San Ambrosio: Si a la mujer se le permite hablar de nuevo, volverá a traer la ruina al hombre.

Eduardo Galeano

martes, 19 de mayo de 2009

No te salves


No te quedes inmóvil 
al borde del camino 
no congeles el júbilo 
no quieras con desgana 
no te salves ahora 
ni nunca 
no te salves 
no te llenes de calma

no reserves del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
no dejes caer los párpados 
pesados como juicios

no te quedes sin labios 
no te duermas sin sueño 
no te pienses sin sangre 
no te juzgues sin tiempo

pero si 
pese a todo 
no puedes evitarlo 
y congelas el júbilo 
y quieres con desgana

y te salvas ahora 
y te llenas de calma 
y reservas del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
y dejas caer los párpados 
pesados como juicios 
y te secas sin labios 
y te duermes sin sueño 
y te piensas sin sangre 
y te juzgas sin tiempo 
y te quedas inmóvil 
al borde del camino 
y te salvas 
entonces 
no te quedes conmigo 

Mario Benedetti

 

martes, 10 de marzo de 2009

desobedientes en radio

vuelve DESOBEDIENTES EN RADIO. A partir del 2 de abril por RADIO ESTACIÓN SUR 91.7 los jueves de 21 a 23hs. + CRISIS en vivo y muestra plástica queer con obras de DESOBEDIENTES y Claudia Menéndez, en el CENTRO DE CULTURA Y COMUNICACIÓN (42 e/6 y 7 nº585). Todo el jueves 02/04. ¡A escuchar radio, caretas!

martes, 24 de febrero de 2009

miedo


las manchas en la piel y

las risas en sus caras

los prejuicios, los suspiros

de asco

de mentira

de millones de cosas que no se atreven a decirme

como los sapos no se atreven a

creerse príncipes

soñarse amarillos

sin manchas en la piel que

me aterran

me desarman

me hostigan hasta el llanto, pero

temo más…

temo más…

a las jeringas de alcantarilla temo más

a los azulejos de hospital temo más

a no poder verme en ninguna gota

temo más a

convertirme en todos ustedes

entre calambres y ungüentos

con ojos mudos y vientres ciegos

convertirme en todos ustedes

entre culos fruncidos y penes carroñeros

con minúsculas astucias y trajes feos

a todos ustedes

más que al sida

les temo

Amenaza

Horas en la ventana, mirando, a los cerdos, a los llorones, que corretean por doquier, por mi vereda, copiando el andar de los cerdos, que corroen las luces, con ojos depósito, de metales, de maldiciones, de envidias, aunque pueden tener fe, tomar pastillas, olvidarse de todo. Ya nada puede detenerme.